sábado, 17 de septiembre de 2016

AHS: My Roanoke Nightmare

Ryan Murphy ha conseguido guardar el secreto. Ha logrado llegar a la fecha de estreno de la sexta temporada de "American Horror Story" sin una sola filtración que revele su nueva temática. El secreto de su argumento, ambientación y reparto se ha mantenido hasta el día de emisión para jugar a través del factor sorpresa y sorprender tanto a crítica como a seguidores. En un tiempo en el que no resulta nada fácil frenar las filtraciones, da gusto experimentar una pieza audiovisual con la mirada limpia.

Superado el shock de los primeros minutos de visionado y después de confesar que me han cogido absolutamente por sorpresa, he de decir que el nuevo formato de la serie ha funcionado. Durante meses han jugado con el deseo de saber, con la curiosidad de enterarse de aquello que no conoces, relacionado en parte con lo que les ocurre a la pareja protagonista. Después de un par de temporadas que no han gustado al público por su repetida fórmula, han decidido que debían renovarse o morir.  Y se han arriesgado y les ha funcionado.


"My Roanoke Nightmare", subtítulo de la temporada, arranca con un rótulo de "basado en hechos reales" para después jugar con el falso documental. Y es que esta temporada no sólo nos trae una nueva temática, sino también una nueva forma de relatarla. A la ausencia de la cabecera que caracteriza a la antología se le suma la narración como falso documental, en el que unos actores cuentan cómo sufrieron la historia y otros reconstruyen el relato. Así han conseguido que se acentúe la parte psicológica y que la trama se centre más en el terror. 

Esta temporada sigue al matrimonio formado por Matt y Shelby, que cuando él es agredido y ella sufre un aborto deciden mudarse a una casa colonial en mitad del bosque con el objetivo de tener una vida mucho más tranquila alejada de la civilización. Pero pronto comienzan a suceder cosas extrañas que anuncian el terror que se les avecina. Su historia se desarrolla en el presente, aunque el misterio tiene que ver con la desaparición de 117 personas en una colonia de Carolina del Norte en 1590, la cual aún no tiene respuesta y la única pista fue una inscripción en un árbol: Croatoan. Probablemente nos presentarán una trama paralela, entrelazando el presente con esa desaparición del siglo XVI. 


Otro de los contrastes de este comienzo ha sido el de no presentar a todos los personajes desde el primer capítulo. De hecho, únicamente conocemos a la pareja protagonista y a la hermana de él. Esto ayuda a empatizar con ellos y corrige uno de los puntos flacos de la ficción: la multitud de personajes innecesarios que conllevan tramas que acaban por estropear la trama principal de la temporada. Tiene pinta de que van a usar el reparto con cuentagotas, algo que me parece muy inteligente. No hace falta utilizar todo el arsenal de golpe. 

Para mi, un muy buen inicio. Original y renovado. Vuelve al terror, misterio y suspense. Veremos lo que da de si la colonia fantasma y si el buen ritmo del primer capítulo se mantiene durante el resto de temporada. Aún así, he echado de menos la esencia de AHS: la cabecera, la música tétrica, el juego de planos y luces, la fotografía... 

lunes, 22 de agosto de 2016

STRANGER THINGS

Vengo a sumarme a los que ya han coronado a "Stranger Things" como la serie del verano. Y no es para menos. Este homenaje a los clásicos misterios sobrenaturales de los 80 ha enamorado a público y a crítica y ya se pide a voces una segunda temporada igual de sublime. 

"Stranger things" es la historia de un niño que una noche desaparece sin dejar ningún rastro. Sus amigos, familiares y vecinos del pueblo comienzan una desesperada búsqueda que acaba en un enigma extraordinario: experimentos estatales ultrasecretos, fuerzas paranormales terroríficas y una niña muy, muy rara.

La serie de ciencia ficción, suspense y horror es un tremendo homenaje a las películas de misterio, aventura y terror de los años 80. Nos recuerda a "Los Gonnies", a "E.T.", a "Expediente X"... e incluso a "Super 8". Con su cuidada ambientación, consigue que los espectadores regresen enteramente a esa época y para los nostálgicos eso es una apuesta segura. Además, me ha encantado el desarrollo de la trama, con un inicio muy bien planteado y un final redondo. Estamos acostumbrados a que las series pequen de pretenciosas y nos presenten finales que no acaban de agradar al público porque no dan lo que prometían. Pero en tan solo 8 capítulos "Stranger things" sabe acabar en el punto exacto y justo de emoción, de satisfacción, de misterio, de esperanza. 

Los personajes son otro de los puntos fuertes de la ficción de Netflix. Están muy bien creados y desarrollados, con personalidades muy diferentes y muy marcadas. Todos ellos acaban llegando a nuestro corazón. Sigo sorprendido por la madurez que muestran los personajes sin importar su edad, especialmente los niños. Y es que han conseguido crear una trama adulta y seria protagonizada en su mayor parte por niños, que resultan creíbles y auténticos, uno de los puntos que fracasan en otras ficciones. Vivimos una historia a través de varias generaciones en las que no sobra ni un solo personaje porque todos tienen su cometido. Y si me tengo que quedar con alguno, hago mención especial a Winona Ryder, que merece todos los premios del mundo por su interpretación de madre luchadora y desesperada. 


Todo lo que rodea a la trama es perfecto: la cinematografía, la estética, los créditos, las referencias, las transiciones, el ritmo, el dinamismo... pero sobre todo la banda sonora y la ambientación. La música siempre está acertada y a buen volumen y con la ambientación se han coronado. El ambiente oscuro y de suspense conseguido por ambas cosas de verdad que consiguen despertar la nostalgia.

Y si hay algo con lo que me quedo es con esa idea de apoyo y amistad que se vende en la trama. Will siempre estuvo vivo por el constante apoyo y lucha de su madre y amigos por encontrarlo. Siempre estuvo con ellos, en su cabeza, en sus corazones, en esa idea de que sigue vivo. Y sin embargo, Bárbara estaba muerta porque Nancy se olvidó de ella mucho antes de que desapareciera. No me digáis que no es una muy buena representación.


"Stranger things" ha sido maravillosa de principio a fin. Ha sabido combinar a la perfección todos los elementos para hacer una de las mejores series de la televisión actual. Es una ficción en la que solo hacen falta unos minutos para engancharse. Es una obra maestra de la ciencia ficción y la nostalgia de los años 80. Es, simplemente perfecta. 

Eso lo hago yo

Tras más de un año en la nevera La Sexta por fin se ha atrevido a estrenar "Eso lo hago yo", el talent show multidisplinar de superación en el que 10 concursantes luchan por convertirse en el artista más completo de España bajo la atenta mirada del jurado formado por David Bustamante, Silvia Abril y Giorgio Aresu.

En este talent de éxito mundial los participantes eligen el tipo de actuación que desean exhibir entre un número limitado de opciones. Esas actuaciones pueden ser tanto en solitario como a dúo o en trío y las presentan en plató tanto artistas nacionales como internacionales. Creo que es la primera vez que en televisión se exhiben disciplinas relacionadas con el mundo del espectáculo que dejan a un lado el protagonismo del canto y del baile y apoya los números acrobáticos tanto con aros como como telas e incluso bicicletas; números de sombras o de cambio de vestuario; etc. Verlas de mano de campeones mundiales y de artistas consagrados es todo un lujo. 

Los concursantes aceptan todos esos retos con muchas ganas y cada semana se someten a intensas sesiones de entrenamiento con esos profesionales. Están logrando realizar grandes actuaciones y además son participantes que entran al juego tanto con el jurado como con el presentador y entre ellos, y eso es algo que se agradece. Cabe decir que en el formato original los concursantes son celebridades por lo que era todo un riesgo el apostar por anónimos en la adaptación española.

Por ello podía suceder que el talent recordara en exceso a otros como "Tú si que vales" o "Got Talent", pero en ningún momento ha dado esa sensación. Y es que en "Eso lo hago yo" van al grano. No se dan rodeos. Saben que el tiempo en televisión es oro. El protagonismo se lo llevan las actuaciones y las valoraciones duran el tiempo necesario. Es un formato de entretenimiento inteligente con números muy visuales y arriesgados con gran esfuerzo detrás. Otros programas como los nombrados dan más importancia al juego del jurado y la mayoría de actuaciones dejan mucho que desear. 


Si algo me falla en "Eso lo hago yo" es la mecánica. Cuatro programas me parecen insuficientes para poder ver y valorar la evolución de unos artistas que se enfrentan a habilidades que no controlan. Además, creo que en todo concurso debe quedar clara la forma de nominación y expulsión y aquí tan pronto te echan a dos como a uno o ninguno. Y el jurado es algo que también se podía haber mejorado, ya que Silvia Abril hace valoraciones mejores que las que hacen Bustamante y el "quiero pero no puedo ser Risto" de Aresu. 

miércoles, 13 de julio de 2016

Maraton Man

Parece que con esto de la Eurocopa y los Juegos Olímpicos la televisión apuesta por programas deportivos. Unas veces aciertan y otras no. Y con "Maraton Man" han dado en el clavo. ¿Qué podría aportar un programa centrado en el running? Pues nada pensaba yo. Pero es que el programa va más allá. No importa el correr. Importa quienes corren, con qué finalidad, dónde lo hacen. #0 ha vuelto a presentar un programa diferente, atractivo, de los que dan que hablar. Y eso es muy bueno para un canal que acaba de nacer.


Lo que hace el programa es tomar a la figura del runner como protagonista y utilizarlo para conmovernos con historias humanas y mostrarnos los entornos en los que se dan las maratones. El encargado de ponerse las zapatillas en este programa es Raúl Gómez, un showman con más de 10 años de experiencia televisiva a sus espaldas y que hasta ahora no me había acabado de gustar. Aquí se le ve en su salsa. Corre, viaja y conoce gente. Algo que a él le entusiasma y logra que el público lo note. Es un conductor distinto, inquieto, sorprendente, imprevisible. 

Es también un programa de viajes, en el que Raúl Gómez viaja buscando las carreras más duras, extremas o curiosas de ver y participar. De hecho, en el primer capítulo, el runner se traslada hasta Kenia, donde entrenan los mejores maratonianos del planeta. Allí conoce a corredores olímpicos, entrenadores españoles y a la pareja que tras superar varias enfermedades organiza la maratón contra el sida. ¡Hasta entrevista a la abuela de Obama! Todo antes de calzarse las zapatillas y ponerse a correr junto a niños que corren para poder comer y no por disfrute, junto a vertederos en los que la gente toma comida y objetos que realmente necesitan... Corre hasta emocionar al espectador. 

"Maraton Man" combina diferentes elementos. La mezcla del tono cómico y desenfadado con lo emocional de las historias humanas logra un gran resultado: un programa fresco, compacto, pasional, divertido, vital y necesario. Además se aprovecha de la moda del running y las carreras y de las tecnologías y cámaras GoPro para conocer en todo momento lo que piensa y hace Raúl. 

El programa enternece sin la necesidad de falsear, simplemente mostrando la realidad. Cada meta que piensa el corredor es un paso más hacia la transmisión de los valores que todos deberíamos tener y muy pocas veces mostramos. 

Desafío 2016

Quién me iba a decir a mi que el deporte en televisión me acabaría gustando. Quizá sea por la forma en la que me han vendido el formato y por la época estival en la que nos encontramos, sino no entiendo que es lo que me llama la atención de "Desafío 2016". En el concurso emitido por TVE 14 jóvenes se enfrentan a desafíos centrados en los valores del deporte. 

No es de extrañar que RTVE apueste por un programa de este tipo en pleno año olímpico. La exgimnasta Almudena Cid y el expiloto de Fórmula 1 Jaime Alguersuari son los mentores en esta especie de gymkhana a lo bestia en la que los concursantes, por parejas mixtas, van compitiendo y eliminándose en diferentes pruebas y desafíos en los que deben demostrar sus capacidades físicas y mentales.


Me gusta porque me recuerda bastante a "Pekín Express", aunque este está mucho más centrado en el deporte y no tanto en la cultura y en conocer el país en cuestión. Los concursantes se van enfrentando en pruebas para poder librarse de la última fase, en la que un último desafío dictamina su continuidad en el concurso. Siendo sinceros, las pruebas se ven duras pero gustan. Hasta yo me animaría a probarlas sin saber si podría resistirlas. Además, son pruebas nunca antes vistas en televisión: escalar presas de agua, empujar un coche por un circuito, trepar y cargar por canteras de arena, carreras en la oscuridad...

También hay hueco para otras típicas como el lanzamiento de jabalinas, las dominadas, el tiro con arco o las pesas y otras que guardan más relación con la cultura sobre el deporte y la estrategia. Todas ellas pensadas para medir la fuerza, el liderazgo, la capacidad de resistencia, la voluntad, el compañerismo y la valentía. Es decir, los valores que forman parte del deporte. La prueba en la que los concursantes tienen que elegir a otro compañero para que realicen la prueba de expulsión por ellos ha sido la mejor pensada. Aunque también hay quienes deciden no delegar y hacerla ellos, muriendo con las botas puestas. 

Las imágenes del programa son brutales y al estar grabado íntegramente en exteriores como bosques, valles y lagos los juegos con los drones son muy interesantes. También están muy bien las explicaciones creadas por ordenador. Si algo me chirría es la voz en off y la pareja de mentores. No les veo metidos en sus papeles. Entiendo que quisieran poner a deportistas, pero presentadoras como Ainhoa Arbizu lo hubieran hecho mejor. Lo que si que me gusta de Almudena Cid son sus lágrimas cada vez que una pareja es expulsada o cuando ve un gesto de compañerismo. Es un apoyo constante para los participantes. 


"Desafío 2016" es una buena opción para esas noches de verano en las que las parrillas están ausentes de nuevos contenidos. Quizá con un poco más de promoción el programa lo vería más gente. También si lo echaran a una hora más temprana, ejem. Por lo menos han estado listo en atraer al público joven con todos los concursantes de 20 años y pagando a Youtubers para que promocionen el programa en sus respectivos canales. 

martes, 12 de julio de 2016

Scream

El pasado verano la cadena MTV estrenó la adaptación televisiva de "Scream". La ficción de terror y drama contentó tanto a público como a cadena y este verano estamos siendo testigos de nuevos asesinatos en su segunda temporada.

En la primera temporada, el grupo de adolescentes protagonista estuvo en el foco de mira de un asesino que, inspirándose en una matanza ocurrida años atrás, continuó persiguiendo a los habitantes del lugar. Emma Duval, una de estos jóvenes, comenzó a recibir extrañas llamadas del asesino y pistas sobre quienes podían ser sus próximas víctimas, así como información sobre su madre, que guardaba una conexión directa con la ola de asesinatos ocurrida en el pasado. 

Muchos me dirán que cómo puedo ver esto. Pues oye, me ha enganchado más que otras superproducciones. Es una serie de consumo rápido, una distracción inofensiva y un buen plan para esas noches de verano en las que las cadenas de televisión no ofrecen nada. Que si. Que los actores son muy malos, que está repleta de clichés y de guiños a películas de Hollywood, hay situaciones absurdas y una historia se secretos y venganzas de telenovela... Vamos, todo un slasher. Pero si uno ya sabe lo que se sienta a ver, ¿por qué después lo va a criticar?

Que a mi me ha gustado porque han sabido adaptar las películas a una serie de televisión. Por cómo han incorporado en las tramas los gadgets actuales o temas como el ciberacoso. Por presentar algunas escenas muy gores y muertes muy violentas para mi gusto. Porque los personajes han hecho que me olvide de que están ahí por su cara bonita y me han llegado a gustar (es el caso de Brooke).


Si en la primera temporada estaba muy cerca de conocer la identidad del asesino, a mitad de la segunda admito que no tengo ni la menor idea. Estaba claro que a lo que conducían los hechos era a pensar que el asesino era el hermanastro de Emma, fruto de la relación que su madre tuvo con el asesino de años atrás. Pero en ningún momento se me pasó por la cabeza pensar que podía ser chica, es decir, una hermanastra. Y así resultó ser. Piper se quitaba la careta para dejarme totalmente desconcertado. Había descartado a su personaje en el momento en el que el asesino le atacó junto a Will. Y de ahí nace la trama de esta segunda temporada. El nuevo asesino/a conoce la identidad de ese cómplice y está dispuesto a vengarse. 

¿Quién ayudó a Piper en los asesinatos? Ya nos están dando muchas pistas y nuevamente volvemos a sospechar de todos. Y ahora que los personajes son conocidos en la ciudad y guardan algún que otro trauma por lo que vivieron, no descarto a nadie. Que continúe el misterio, la sangre y las mentiras. 

domingo, 10 de julio de 2016

Paquita Salas

La forma de ver televisión ha cambiado. Ya es todo un hecho y por ello han surgido numerosas plataformas para los nuevos consumos. Entre ellas Flooxer del grupo Atresmedia, que se ha visto "obligada" a estrenar el primer capítulo de "Paquita Salas" por aclamación popular. La webserie ya ha conquistado el corazón del público y de la crítica a falta del visionado del resto de capítulos que llegarán en septiembre. 

28 minutos has bastado para poner patas arriba la ficción nacional. Ya son muchos los que hablan de un antes y un después tras ver como "Paquita Salas" se sale de los cánones convencionales. Sus creadores Javier Calvo y Javier Ambrossi nos han traído una serie fresca y rupturista. Aprovecho para destacar el trabajo de esta pareja que no se queda de brazos cruzados y se lanza a una nueva producción tras "La Llamada", obra teatral que por cierto tengo muchísimas ganas de ver. 

La serie nos muestra a Paquita, una representante de artistas que nos mete de lleno en el mundo de la farándula. A través de su agencia de representación se habla de cine y televisión, de lo que se cuece detrás. Ella es una mujer mal educada, mal hablada, hortera, "hijaputa", directa, tenaz, agasajadora, de buen corazón, divertida, currante y amable. Y está interpretada por un gran desconocido: Brays Efe, que sabe llenar el espacio, mantener en alto cada minuto y bordar un papel muy arriesgado. Puede que esta sea su gran oportunidad para demostrar su talento al mundo y que le lluevan las ofertas.

A parte del personaje protagonista, la serie tiene pequeños detalles por los que marca la diferencia. Está rodada en clave de falso documental, tiene cameos imprevisibles, jerga televisiva y guiños a famosos, movimientos de cámara a los que no estamos acostumbrados, gran variedad de planos y una duración perfecta. Es un producto ágil que si por algo me ha gustado es por las canciones que entran en el segundo perfecto añadiendo dramatismo y por un final de episodio bastante potente. 


Ahora nos queda esperar hasta septiembre para ver el resto de episodios y confirmar a "Paquita Salas" como otra joya de la ficción española, que estoy seguro que será así.