martes, 25 de noviembre de 2014

LQSA 100


Anoche "La que se avecina" llegó a su capítulo 100 con una brillante trama llena de referencias, guiños y reflexiones. Todo con mucho, mucho humor. Fue un capítulo que había generado mucha expectación y que se presentó como arriesgado, pero supo sorprender y agradar a la audiencia.


El capítulo comenzaba con un nuevo intento de suicidio de Vicente, que se tiraba desde el balcón del ático de su hijo Javier y caía sobre el concejal Enrique Pastor, quien no tenía abierta la pérgola. Hasta aquí todo normal. Pero es entonces cuando las vidas de todos los personajes comenzaban a ir mucho peor de lo que ya iban. Fue un comienzo brutal, lleno de catástrofes y de situaciones que nadie querría vivir en su propia piel, con un ritmo bastante rápido y haciéndonos reír como solo sus guionistas saben. Además se explotó al personaje de Fina con gran acierto y brillaron las actuaciones de Cristina Castaño, Fernando Tejero, Antonio Pagudo, Macarena Gómez, Nathalie Seseña y Jordi Sánchez.



Y en todo este desarrollo de la trama se iban introduciendo "puntazos" que nos intentaban dar pistas sobre lo que ocurriría después: la caída de un foco al que Coque confundía con un ovni, la repetición de actores interpretando a otro personaje, una chica de la limpieza fregando el set, el cura con su intento de comunicarles a los protagonistas que es lo que estaba ocurriendo, o el guardia de seguridad del plató. Todo ello me recordaba a "El show de Truman", película protagonizada por Jim Carrey.



Y llegó la gran sorpresa. Los protagonistas descubrían que eran personajes de una serie de ficción y que sus vidas estaban llenas de desgracias porque unos guionistas así lo querían. Es entonces cuando comenzó la media hora que más he disfrutado de toda la serie, debido entre otras cosas a lo siguiente:



- Los guiños a la predecesora "Aquí no hay quién viva" en la junta de vecinos con Fermín y Enrique, la gente de la calle llamando "pija" a Rebeca o diciéndole "Emilio, un poquito de por favor..." al personaje de Fernando Tejero.
- La referencia al capítulo de "Los Simpsons" en el que Homer entra en la tercera dimensión y acaba en el mundo real.
- El humor de la gente de la calle al decir las frases icónicas de la serie a sus personajes: "Merengue, merengue", "Quieres salami", "Mayorista", "Guarrilla pelirroja", "Ay mi cuqui", etc.
- La metáfora que se creó con esas situaciones en las que los actores salen a la calle y les tratamos como sí fuesen sus personajes.
- El guiño a Paolo Vasile y la mención a los creadores de la serie.
- El recordatorio a otros personajes de la serie como Estela Reynolds y Goya.
- La aparición de Mariví Bilbao en un homenaje a su personaje Izaskun.
- La original y acertada lectura del canal sobre el efecto que la serie tiene en el público.
- El dardo a las asociaciones que se molestan por el contenido de las tramas, que aún siguen sin entender que se trata de una comedia.
- Y la reflexión del porque del éxito de la serie: "La gente llega a su casa, se ríe de vuestras vidas y se olvidan de las suyas hasta el día siguiente. En el fondo sois unos héroes. Cumplís una función social".



No quedo nada por decir y todo estuvo muy bien dicho. Los personajes se arrepintieron de salir al mundo real y pidieron su regreso a la serie, a cambio de una mejora en sus vidas. Así asistimos a una bonita secuencia en la que todo les iba bien a nuestros personajes preferidos. Pero esta felicidad no duraría mucho puesto que todo se trataba de un sueño/alucinación de Enrique, que lo sufrió tras la caída de Vicente en su intento de suicidio al principio del capítulo. Y aquí se volvió a hacer una referencia a otra de las series históricas del canal: "Los Serrano", la cual finalizaba descubriéndose todo como un sueño de Diego, personaje interpretado por Antonio Resines.



Alberto Caballero, Laura Caballero y Daniel Deorador volvieron a sorprender a los espectadores y aprovecharon el capítulo para agradecer a los fans su compromiso con la serie y para mandar un mensaje a nosotros, los del mundo real. Si eliminásemos la escena del sueño de Enrique, hubiese sido un gran final para la serie, y así estaba concebido en un principio, pues era la trama que se abarcaría en el último capítulo. Esperemos que los guionistas y los actores nos sigan haciendo disfrutar y reír como hasta ahora. Un 100 para este capítulo y un 10 para la serie, aunque muchas veces cometa sus gazapos

domingo, 23 de noviembre de 2014

SINSAJO, parte 1

Cuando decidieron dividir el desenlace de la saga "Los juegos del hambre" en dos partes creí que estaban cometiendo un error garrafal; pues el libro en el que se basa "Sinsajo" no daba para dos largometrajes. Una vez vista la película he de decir que mis expectativas se vieron superadas. Han hecho un trabajo excelente con respecto a la adaptación y al guion, incluyendo secuencias no existentes pero que la han hecho más amena. Aún así, no consigue llegar al nivel de las dos primeras.

La película comienza cuando los tributos Katniss Everdeen, Finnick Odair y el científico Beetee son rescatados de la arena y son conducidos al Distrito 13, dejando atrás a Peeta y Johanna, que han sido capturados por el Capitolio. Allí Katniss se encuentra con la presidenta Coin y con Plutarch, que pretenden que Katniss sea la imagen y la voz de la revolución; la figura a la que se abracen los habitantes de los restantes distritos para sublevarse en contra del tirano Snow.

Como decía al comienzo, esta primera parte de la novela está muy bien adaptada. Muestra perfectamente la evolución del odio hacia Snow y el Capitolio por parte de Katniss, la encrucijada que vive ella por dentro entre convertirse en el Sinsajo y las posibles consecuencias que eso pueda acarrearle a Peeta, y como se está viviendo la revolución en los otros distritos. Me ha faltado un mayor protagonismo de Finnick y Cressida, ver el largo periodo de adaptación de Katniss al Distrito 13 y como este no puede tener normas más estrictas. En cambio, me ha fascinado la incorporación de secuencias como el rescate a los tributos en el Capitolio o las explosiones de la presa de agua y el bosque de los distritos. Si bien es cierto que el guion puede llegar a defraudar a aquellos que se esperen una película llena de acción, se ha de tener en cuenta que estamos ante un film que se basa en los diálogos y la propaganda, en preparar el terreno para la revolución que nos espera en la cuarta y última parte. 

Lo mejor de esta tercera entrega ha sido el reparto, magníficamente interpretado por Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Philip Seymour Hoffman, Julianne Moore y Natalie Dormer; los impresionantes efectos especiales y el ambiente de tensión e incertidumbre que va creciendo a lo largo de toda la película y que culmina en un punto de máxima tensión. Además, algunas de las escenas son de infarto, como la cuenta atrás ante el inminente bombardeo al Distrito 13, los bombardeos en el Distrito 8 y la llegada de Peeta.

A pesar de ser una película hecha para alargar el final de la saga que tan buenos resultados está dando, "Sinsajo, parte 1" es un drama bélico muy entretenido y muy bien presentado, que ha dado la oportunidad de centrarse más en el contenido sociopolítico de la historia, en la guerra propagandística que se realiza por el miedo a un enfrentamiento directo, y en profundizar tanto en los personajes como en sus relaciones. Y es que Jennifer Lawrence lo borda en este aspecto, pues su situación psicológica se muestra con bastante acierto y se llega a percibir el agobio. En general, lenta pero consistente.

Y algunos se preguntarán, ¿ahora qué?. En "Sinsajo, parte 2", Katniss junto a su equipo de rebeldes comenzarán su asalto al propio Capitolio. Sin embargo, algo saldrá mal y tendrán que huir atravesando lugares peligrosos. Pocos superarán y saldrán con vida de estos "juegos" en el Capitolio, y los que lo consigan, deberán reflexionar acerca de quienes son, de quien fiarse y si todos realmente dicen la verdad en una nueva conspiración tras la que el presidente Snow no está detrás. Como se suele decir, ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Este va a ser un año largo de espera.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Lo Imposible: un tsunami emocional


Imposible es no acabar fascinado. Imposible es no creer que en nuestro país se hacen incluso mejores producciones que en el extranjero. Imposible es no admirar las interpretaciones de los protagonistas. Imposible es no empatizar con ellos. Imposible es no emocionarse. 

La película cuenta la dramática situación vivida por una familia española en el tsunami que azotó el Océano Índico en diciembre de 2004. María, Henry y sus tres hijos pequeños viajan a Tailandia para pasar sus vacaciones de Navidad en la playa. Un día, mientras todos se encuentran en la piscina, un tremendo tsunami destroza el hotel y todo lo que se encuentra a su alrededor. A partir de este momento, la vida de millones de personas, incluidas las de los cinco protagonistas, cambian para siempre. No debemos olvidar que toda la película se basa en los recuerdos de María Belón, la verdadera protagonista de la historia, quien colaboró activamente en la escritura del guion y en el desarrollo del filme. Por eso mismo, "Lo Imposible" más que una película es una experiencia, una vivencia.

El éxito del largometraje, segundo dirigido por Juan Antonio Bayona tras "El Orfanato", otra de las grandes del cine español, reside bajo mi punto de vista en dos aspectos. El primero de ellos es la perfecta recreación del tsunami. Esa secuencia grabada en Alicante en una gran piscina recrea con gran realismo y credibilidad que fue lo que ocurrió. Los planos son devastadores, tanto como lo fue el tsunami, y genera una gran sensación de angustia y sobrecogimiento. La realización técnica de esa secuencia es perfecta, incluso puede considerarse una de las mejores en películas de desastres naturales. 

El otro aspecto es la importancia de las relaciones humanas en el filme y la carga emocional que eso conlleva. Esto se ve en la aflictiva búsqueda que emprenden los miembros de la familia protagonista con el fin de reencontrarse, los intentos de Lucas por juntar a los heridos y perdidos en el hospital, el deseo de María de ayudar al pequeño Daniel tras el tsunami, o la fuerza con la que Lucas ayuda y carga con su madre. Esto junto a las magníficas interpretaciones de Tom Holland, Naomi Watts y Ewan McGregor, que junto a los dos pequeños, consiguen emocionar al público, impactarle, revolverle el estómago en ciertas escenas, hacerle sentir la tragedia del tsunami en su propia piel... Se logra que el espectador tenga apego a lo personajes y que la brillante escena del reencuentro y del abrazo entre los tres hermanos y el padre culmine en llanto.

Esta apuesta tan arriesgada, como no, tenía que tener fallos. Pocos, pero los tiene. Para empezar, la música es excesiva y en algunos momentos no es necesaria. Un silencio provoca sensaciones más intensas que una banda sonora en alto volumen, esto bien lo sabe el director pues lo ha hecho en la escena que sigue al tsunami con gran acierto. El doblaje al castellano de Ewan McGregor es nefasto, tanto que hasta produce risa. Y algunos diálogos, escenas y planos están incluidos simplemente para provocar el lloro en el espectador. La situación que se narra ya es dramática de por sí, por lo que no veo lógico su uso.

Pero hay algo que ha jugado en contra de la película, y es la promoción por parte de Mediaset y el bombo que le ha dado. Esto está bien puesto que así se ha convertido en una de las películas más taquilleras de la historia en nuestro país; pero también está mal, porque si utilizas a María Belón para la promoción y ella te cuenta lo feliz que vive con su familia ahora que todo ha pasado, se le destripa al espectador el final de la película: todos sobrevivieron al trágico desastre natural. Si partes de esa base, la emoción resulta mucho menos. Sabes que María no morirá, que los hermanos se reencontrarán, que el padre acaba junto a su mujer, etc. El director ha tenido que jugar con esto y de aquí el sentido a la alargada y asfixiante escena en la que a la familia le cuesta reunirse en las afueras del hospital.

Juan Antonio Bayona ha logrado una película grandiosa con unos resultados más que notables. A pesar de contar con actores del panorama internacional, la película es española, aunque no lo parezca, y debemos estar orgullosos de ella. Y para terminar debo afirmar que con unas cuantas películas a la espalda, es el filme de desastres naturales más realista en cuanto a nivel emocional.


martes, 18 de noviembre de 2014

Y comieron perdices

Continúan las adaptaciones de los cuentos más conocidos tanto en la pequeña como en la gran pantalla. "Cuéntame un cuento" volvió a sorprender con la versión actual de "Blancanieves", mientras que ya se van conociendo los detalles de "Cinderella" (Cenicienta), que llega a los cines el próximo año.

En la adaptación de la miniserie, Blanca, quien se divierte jugando entre los manzanos del jardín de su mansión, es hija del dueño de una empresa de cosméticos. Eva, la madrastra de Blanca, siguiendo los consejos de su representante, ordena la muerte de su marido y de su hijastra con el objetivo de heredar la empresa. El matón decide dejar escapar a la niña, como sucede en el cuento, y la pequeña es encontrada por siete hombres. La niña es rebautizada como Nieves y a su mayoría de edad comienza a trabajar juntos a estos siete hombres en un casino, que en realidad es una tapadera creada para ocultar una organización que se dedica al robo de casas de lujo. Nieves es quien seduce a los hombres que habitan en ellas, y es así como acaba seduciendo a su hermanastro, pues el nuevo objetivo de robo es la antigua mansión de Blanca.

Me encantan todas las referencias al cuento que han insertado en la versión de "Cuéntame un cuento": los manzanos por la manzana envenenada, la empresa de cosméticos en relación al deseo de permanecer siempre joven de la madrastra, el matón por el cazador, los siete hombres por los siete enanitos, el color rojo del vestido en referencia también a la manzana de la bruja, y un largo etc. Lo mejor de todo el capítulo es la voz en off que va narrando la historia y la va relacionando con el cuento original. Y que decir de las magníficas interpretaciones de Blanca Suárez como Blancanieves y Mar Saura como la malvada madrastra. Creo que están haciendo un gran trabajo en esta miniserie en lo que respecta al guion, a los personajes y a mantener la relación con el cuento en cuestión. Parece que otra ficción en España es posible.


Las doce campanadas marcan el ritmo en el pequeño avance de "Cinderella", la primera película que narra la historia de Cenicienta con personajes de carne y hueso. A los protagonistas Lily James y Richard Madden, princesa y príncipe encantador respectivamente, se les unen Hayley Atwell como la madre, Cate Blanchett como la malvada madrastra, Holliday Grainger y Sophie McShera como las hermanastras y Helena Bonham Carter como el Hada Madrina.

La película no se trata de una nueva versión o de una secuela, sino que contará la misma historia original del cuento. Tras la muerte de su mujer, el padre de Cenicienta contrae matrimonio con otra mujer. Ella, junto a sus dos hijas Anastasia y Drisella, se convertirán en la peor pesadilla de Cenicienta, quien se convertirá en la sirvienta de su propia casa. Cuando su vestido para acudir al baile en el Palacio queda destrozado, un Hada Madrina acude a su rescate. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

Los 3 cerditos

No tenía muchas expectativas en "Cuéntame un cuento", la nueva serie de Antena 3, pero me he encontrado con una apuesta llena de acción, entretenimiento y una realización distinta a la que estamos acostumbrados en la ficción española. Aplaudo el riesgo que han querido asumir, aunque hayan esperado dos años para tomarlo, y esperemos que el nivel se mantenga en los próximos capítulos.

Lo que más me ha gustado es la labor de los guionistas; el como han transformado y escrito una historia para llegar a relacionarla con el cuento. Y sobre todo me ha enganchado el giro que se le ha dado a la fábula: en la serie los cerditos son los malos y el lobo feroz no lo es tanto, pues le convierten en la víctima. La historia arranca presentándonos a la pareja protagonizada por Victor Clavijo y Elena Ballesteros, quienes esperan su primer hijo, hecho que lleva al primero a querer casarse con ella, por lo que ambos van a una joyería para elegir el anillo de compromiso. Es ahí donde aparecen tres atracadores, bajo la máscara de tres cerditos, que acaban disparando y matando a la mujer del que posteriormente se convertirá en lobo (Victor Clavijo), pues comenzará una persecución de estos tres cerditos a modo de venganza. 


Como en el cuento, se hace referencia a las tres casitas de los cerditos. Y como no, el lobo va destruyendo una a una hasta acabar en la casa del cerdito mayor, quien cobija en su interior a los hermanos menores. Es en este lugar donde sucede el clímax de la historia. El lobo es descubierto entrando por la chimenea y comienza una resolución algo previsible: el lobo matando a los tres cerditos y siendo detenido por la policía. Esto sirve para acabar de completar el cuento con una moraleja: la violencia solo engendra más violencia; y esto es lo que le pasó al lobo.

En mi opinión el capítulo ha tenido una duración excesiva. Algunas de las escenas sobraban completamente porque no le aportaban nada a la trama principal. Victor Clavijo ha estado espectacular en el papel de lobo, al igual que su mujer en la ficción Elena Ballesteros, quien tampoco ha podido lucirse en exceso debido a su temprana muerte. Técnicamente está muy lograda, la cabecera es perfecta y la voz en off que acompaña a la historia es un gran acierto. 

La ficción también tiene fallos, como el cambio de lado de los tatuajes o el cojín de la actriz embarazada, pero en general la serie se ha presentado como una apuesta arriesgada que tendrá que convencer a la audiencia en las próximas entregas, las versiones de "Blancanieves", "Caperucita Roja", "Hansel y Gretel" y "La bella y la bestia". 



jueves, 13 de noviembre de 2014

REC 4: No pares de grabar


"REC 4: Apocalipsis" me sorprendió. Si bien se aleja del terror y la tensión de la primera entrega, el filme se centró más en demostrarnos los buenos efectos especiales que también nosotros sabemos hacer y en dar una explicación más que razonable al "virus" que nos ha hecho saltar del asiento a lo largo de las cuatro entregas.

REC, la primera parte, fascinó a todos los seguidores del género de terror. La tensión y el desconcierto eran palpables a lo largo de toda la película, que contaba con una historia sorprendente en cuanto a su modo de transmisión: a través de la cámara de una reportera de televisión. La acción principal se situaba en un edificio de Barcelona al que acudía un grupo de bomberos (con los cuales se encontraba la protagonista Ángela Vidal, que grababa un reportaje al puro estilo de Callejeros) con el propósito de averiguar que pasaba dentro del inmueble. La secuela fue bastante pobre, pues únicamente buscaba repetir el éxito de la primera ofreciendo los mismos ingredientes. Y llego la emotiva tercer parte, con la acción centrada en una boda. Sinceramente, me sorprendió bastante y me llegó a gustar tanto como la primera. Y es que el punto fuerte de la tercera fue el jugar con los sentimientos: mostrar un ambiente familiar, con personajes que todo el mundo se siente identificado y meterte en su piel. Se me hizo amena y fascinante, aunque no cumplió con su propósito aterrador. 

Y así me dispuse a ver la cuarta entrega, anunciada como el cierre de la saga, aunque una vez visto el final no me sorprendería ver una quinta en unos años. La película comienza donde acaba la segunda, con una Ángela siendo rescatada del edificio en el que se extendió el "virus". Tiempo después, se despierta desorientada en un barco en mitad del océano. Poco a poco vamos descubriendo que ese barco está en cuarentena, y que en él viajan los supervivientes del edificio (Ángela junto a los dos agentes que le rescataron) y también una anciana que salió con vida de la boda de la tercera entrega. Junto a ellos viajan un grupo de militares dispuestos a salvar a la humanidad si los científicos que viajan en el barco fracasan en su investigación de la infección  demoníaca, la cual llevan a cabo en un laboratorio oculto en el barco. Como era de esperar, algo va mal y de nuevo comienza a extenderse el "virus" en un lugar claustrofóbico del que difícilmente se pueden escapar.

Los fallos de la película son muchos. No se logra empatizar ni con los personajes ni con la atmósfera. Se da una situación mucho menos real en un escenario menos terrorífico, al menos desde mi punto de vista. Los personajes se presentan de forma rápida y sus interpretaciones son forzadas y no aportan credibilidad. Vuelven a mostrar el mismo desarrollo del contagio pero a través de los largos pasillos del navío, lo que hace que la película resulte en cierto modo repetitiva y asfixiante. Y como ya vimos en la tercera parte, se alejan más del terror para introducirse en un ambiente de misterio y tensión. Y por último y lo que más me ha fallado es la ausencia de la esencia de REC: el hecho de que toda la historia se cuenta a través de una cámara. En esta última entrega las grabaciones y los vídeos juegan un papel importante, pero no logran lo que consiguieron con las primeras; convertir al espectador en el protagonista de la cinta, sufrir con ellos y mostrar lo que los protagonistas van viendo a cada momento.

Los puntos buenos se concentran en los efectos especiales, que son sobresalientes, en el excepcional maquillaje y en el hecho de haber grabado en un barco real y no es un triste y cutre decorado. Y se agradece el ritmo, el rápido movimiento, los muchos disparos y los movimientos de cámara. El tramo final con su giro de guion es totalmente inesperado, pues te pasas toda la cinta esperando que se enteren de lo ocurrido al final de la segunda entrega, y resulta que todo había cambiado y de una forma lógica y convincente (me sorprendió bastante no percatarme de ello y no verlo venir). 

Pero lo que más me ha entusiasmado ha sido el intento de darle una explicación al origen y desarrollo del "virus", cosa que por mi parte, han conseguido. Aviso, spoiler de toda la saga REC: El "virus", a quién comparan con el diablo y se muestra en forma de parásito, se mete en el cuerpo de un huésped y lo vuelve inmune. Así, el parásito comienza dentro del cuerpo de la niña que vive en el edificio de la primera entrega. La niña muerde a su perro y el perro a su vez al veterinario, que es uno de los invitados de la boda de la tercera entrega y así da comienzo la infección en esta. En la segunda entrega, la niña expulsa el parásito y la introduce en el cuerpo de la reportera Ángela, convirtiéndola en la nueva huésped. Cuando es rescatada al final, el parásito vuelve a cambiar de cuerpo y se introduce en el agente que rescata a Ángela del edificio y que en esta última entrega viaja junto a ella en el barco. Y así ya tenemos de nuevo el "virus" en rápido contagio por el navío. Al final de REC4 y con la explosión del barco, el parásito queda expulsado y vagando por el mar, pero una barracuda se lo traga, dando opción a la posible continuación de la saga. Fin del spoiler.

En general, la saga me ha dejado muy buen sabor de boca. Me quedo con los momentazos que nos ha dado y con una de las frases que ya han pasado a la historia del cine español: Pablo, ¡grábalo todo por tu puta madre!


lunes, 10 de noviembre de 2014

Pase lo que pase, ¡no pares de cantar!

"Killer Karaoke" se estrenó con acierto en la noche de Cuatro. Mofetas, serpientes, cocodrilos, cucarachas y gusanos, entre otros asquerosos bichos, dificultaron los cantes de los primeros ocho concursantes del karaoke regentado por Flo y Patricia Conde.

El comienzo del concurso me pareció algo ridículo, sinceramente. No entiendo la necesidad de ver cantando a los presentadores el "Highway to Hell" y "Olvídame y pega la vuelta". Intentaron interpretar los temas con humor, pero les salió el tiro por la culata. Lo que sí me hizo gracia fue la introducción de los personajes, cantando todas una canción mientras un chorro de agua les enfocaba a la cara y les daban descargas eléctricas. 


La colaboración de personajes famosos en cada emisión no la entendí hasta el final. Vi estúpido que Yolanda Ramos y El Langui se pasaran todo el programa sentados en un banco apostando por qué concursantes pasarían a la siguiente fase y cuáles no. En mi opinión, se les podía haber aprovechado un poco más y regalarnos al público grandes dosis de humor del suyo. Así lo demostraron cuando Yolanda se tuvo que enfrentar al final a una de las pruebas realizadas por los concursantes. Fue uno de los momentazos del estreno, y se hizo esperar. También he de decir que agradezco la participación de humoristas en este concurso, puesto que Flo lo borda pero Patricia Conde no destacó por su compañero, quien se come la pantalla. 

Las pruebas fueron algo irregulares. Me explico. Algunas me parecieron realmente complicadas y asquerosas (el tanque de agua con serpientes; el huracán de agua, huevo batido y confeti entre otras cosas; o la silla en la que no dejan de caer bichos a tu cabeza) y otras me parecieron auténticas chorradas que no hacían ni gracia (restregarse con dos gordos sudorosos o meterse en una gran bola azul). Por lo tanto creo que no se enfrentaron a retos igual de complicados, y el público dio el pase a la fase final a quienes tuvieron los retos más sencillos. La plataforma giratoria del final me pareció insuficiente también. ¿De verdad se juegan 3.000 euros en una rueda que gira y en la que casi no caben los cuatro finalistas? ¿Dónde hay que firmar?

"Killer Karaoke" es un programa gamberro, por algunas de su pruebas y porque Flo lo da todo. Es un concurso que te hace reír, cosa que se agradece por las noches. Esperemos que las pruebas vayan variando programa a programa, porque si se repiten las mismas, ya no causarán tantas carcajadas y el público se acabará cansando del karaoke más alocado de la televisión.