martes, 14 de octubre de 2014

La reina de las comedias

"La que se avecina", una de las ficciones más longevas de nuestro país, volvió ayer por la puerta grande con el estreno de la ya octava temporada. La serie se estrenó en 2007 con unas tramas irregulares y unos personajes que no acababan de cuajar. Con el paso de las temporadas y gracias a incorporaciones como las de Cristina Castaño y Antonia San Juan la sitcom tomó su seña de identidad y asentó sus bases: un humor basado en lo absurdo y en los esperpéntico.

Con el paso del tiempo, las tramas se han vuelto más corales y alocadas; se han introducido muy buenos personajes como los de Fermín Trujillo, Nines Chacón o la Chusa, y las historias se han visto reforzadas por los multitudinarios cameos.

El punto fuerte del capítulo de anoche fue la aparición del personaje de Petra Martinez: doña Fina. “La vieja maldita”, como ya la han apodado en el inmueble, llegó a la comunidad dispuesta a dar guerra con sus insultos y desprecios, ruidos nocturnos y autolesiones. Se presentó muy bien a este personaje que promete dar juego y volver a recuperar la trama del “moroso cabrón”, pues la señora se apellida como éste último: Palomares.

                                                      
La nueva alcaldesa Verónica Forqué, los momentos que nos da el matrimonio Recio, el mayor protagonismo a la Chusa, la pizca de coherencia que aporta Rebeca o el dúo cómico formado Javi-Fermín también han destacado en las nuevas aventuras de los vecinos de Mirador de Montepinar.

Sin embargo, me fallaron dos cosas en el capítulo. Por un lado, las ausencias de Estela Reynolds, Araceli y Lola; y por otro, los excesivos cameos para un primer capítulo. Pareciera que ciertas escenas fueron simplemente introducidas para la aparición de esos personajes, puesto que no aportaron gran peso a la trama principal.


Aún así, “La que se avecina” ha vuelto con fuerza, con las historias surrealistas habituales a las que nos tienen acostumbrados los hermanos Caballero y con el buen hacer e interpretación de todo el magnífico reparto. Esperemos que el resto de capítulos sigan con un guion igual de trabajado y con ese humor que caracteriza a la serie que nos hace sonreír una vez a la semana.

NO Sanctuary

“Se están metiendo con la gente equivocada” advirtió Rick en el final de la anterior temporada. Y estaba en lo cierto. “The Walking Dead” ha vuelto más fuerte que nunca y con el que podría ser el mejor capítulo de toda su trayectoria en televisión.
 (A partir de aquí todo es SPOILER).

La quinta temporada se ha estrenado con un ritmo trepidante, mucha acción, escenas con gran carga emocional y una violencia desmesurada. Todos estos ingredientes han provocado una agonía constante en todo el capítulo de principio a fin. Ha sido un inicio muy potente y que ha calmado muchas de las críticas.

El capítulo comenzaba con nuestro grupo de protagonistas dentro de la cabina en la que permanecían encerrados en Terminus. Rick, Bob, Daryl y Glenn son sacados de su cautiverio y casi son ejecutados por los hombres de Gareth como si de animales se tratase, con una escena muy violenta no apta para sensibles. De hecho, no he sido capaz de mirar a la pantalla en ciertos momentos. Cuando están a punto de matar a Gleen, unos disparos y una gran explosión tiene lugar en Terminus. La artífice de todo ha sido Carol, que ya apunta maneras de líder y se ha convertido en un personaje muy potente con sus últimas tramas.

Así comienza la escapada del grupo de Terminus, huyendo del fuego, enfrentándose a los habitantes del lugar, matando a los zombies y rescatando al resto de compañeros de viaje. Todo esto mientras se explica quien son de verdad los ciudadanos de Terminus: unos caníbales que prefieren ser carniceros a ser el ganado.

Y el momento más emotivo llegaba después. Todo el grupo consigue salir vivo de Terminus, algo muy extraño en esta ficción que nos tiene acostumbrados a decenas de muertes protagonistas. El reencuentro entre Carol y Daryl, el abrazo entre los hermanos Tyreese y Sasha o la cara de Rick al descubrir que su bebé Judith sigue viva han llegado a nuestros corazones. ¿Pero hasta cuándo durará la felicidad? No creo que tarden mucho nuestros queridos guionistas en acabar con al menos tres personajes.

Y después de todo el agresivo capítulo nos sorprenden con una escena post-créditos y el regreso de un personaje que creíamos que no volveríamos a ver en la serie. Veremos como se incorpora al grupo y como avanza el resto de una temporada que promete ser la mejor.

domingo, 12 de octubre de 2014

El resurgir de HOMELAND

“Homeland” fue todo un descubrimiento. La serie me enganchó en sus dos primeras temporadas con la evolución y los secretos de los trabajados personajes; el ritmo y los giros argumentales; y las tramas centradas en el terrorismo, las dobles identidades, los problemas familiares, la bipolaridad y las relaciones imposibles. (A partir de aquí todo es SPOILER).

Pero la tercera temporada supuso un cambio radical. La trama fue algo más floja que en las anteriores. Parecía que la tercera tanda de episodios se centraba en contar las consecuencias de todo lo acontecido; en no dejar cabos sueltos. Esto es algo que se agradece, pues muchas ficciones terminan sin cerrar al amplio abanico de tramas que se desarrollan. Y entonces tuvo lugar la season finale, con el capítulo más doloroso y devastador de la serie, con esa melancólica melodía de fondo, con Carrie destrozada y llorando a mares, con la despedida de un personaje que era el centro de toda la serie. Los guionistas se atrevieron a hacerlo. Todo estaba acabado y parecía que estábamos ante el desenlace no anunciado de la serie.

Fue entonces cuando se batió record de audiencia, Internet ardía en críticas y se anunciaba la cuarta temporada. ¿Pero qué se podía esperar ahora de “Homeland”? La mayoría de personajes fuera de la acción, con la historia en un nuevo país, sin las tramas que tanto habían enganchado… Pero la temporada se ha estrenado y he de decir que hay vida después de Brody.

La serie ha vuelto a empezar de cero. Le han dado una nueva orientación que puede que nos vuelva a enganchar como lo hizo en sus inicios. Carrie trabaja ahora en Kabul y gracias a un soplo bombardean una boda por error. Y así vuelve a comenzar el drama, introduciéndonos a un nuevo personaje que sufre ese hecho en primera persona y pierde a toda su familia. También nos muestra el violento asesinato en las calles de la fuente de ese soplo ante los ojos de Carrie y Quinn.

La trama familiar se centra en la decisión de Carrie de haber tenido el bebé que por cierto, se parece mucho a Brody. Es su hermana quien se hace cargo de la pequeña. Todos teníamos claro que Carrie no estaba preparada para ser madre, pues sigue estando un poco desequilibrada; y eso lo vemos en la angustiosa escena en la que baña a su hija e intenta ahogarla.


Creo que con este comienzo cargado de dudas e incógnitas la serie promete volver a regalarnos momentos de tensión, odio y fascinación. Esperemos que combinen todos los buenos elementos con los que cuenta la serie y vayan por el buen camino.

viernes, 10 de octubre de 2014

AHS: FREAK SHOW

“American Horror Story” es una de series con mejores críticas de los últimos tiempos, por ser cómoda de ver, diferente al resto de ficciones y renovarse en cada temporada.

Esta serie con temática de terror engancha por los misterios que va desarrollando en cada tanda de episodios. La primera se centró en la casa del crimen, la segunda en un manicomio, la tercera en un aquelarre de brujas y la nueva está centrada en el circo de los horrores. Eso es lo que más nos gusta a sus seguidores, que las temporadas sean autoconclusivas; que presenten una historia con numerosos giros argumentales y un final cerrado, sin alargar la trama más de la cuenta.

Otro de los puntos fuertes son sus actores. En cada una de las historias interpretan a personajes distintos y la protagonista Jessica Lange clava cada uno de ellos de una forma magistral. También hay que hacer una mención especial a las interpretaciones de Sarah Paulson, Lily Rabe, Zachary Quinto y Evan Peters; o las brillantes incorporaciones de Angela Basset y Kathy Bates en su tercera tanda.

Otra gran baza es el apartado técnico y artístico. La ambientación está muy cuidada, la fotografía es excelente y hay grandes planos y secuencias que se quedan grabados en la retina.

La cuarta temporada ha comenzado con Elsa Mars, una excabaretera alemana que regenta un circo y que acude a un centro de salud para visitar a unas gemelas siamesas que han sido acusadas de asesinar a su madre. Elsa ve en Bette y Dot la oportunidad de atraer al público a su espectáculo de horrores de la naturaleza. Con su llegada al circo, vamos conociendo al resto de personajes. Jimmy, un adolescente con una deformidad en las manos de la que parece sentirse orgulloso; su madre la mujer barbuda; la mujer más pequeña del mundo... Y también aparece el terrorífico payaso Twisty cometiendo asesinatos y secuestros en la ciudad de Jupiter.

Este inicio de temporada ha superado las expectativas que depositaba en ella después del pequeño bajón de la anterior. Me ha encantado la tranquilidad con la que han introducido los distintos personajes y como han mostrado las diferentes personalidades de las siamesas. Sarah Paulson está soberbia en ese papel y los efectos en sus cabezas están muy bien trabajados. Además, la realización, el juego de la pantalla dividida y la elaboración de los planos con respecto a las visiones de ambas cabezas han sido de lo mejor del capítulo.


Además de los correctísimos efectos visuales, la banda sonora que ha acompañado a los personajes durante todo el capitulo ha sido fastuosa, recreando un ambiente terrorífico en cada una de las apariciones del payaso Twisty, que por cierto, no lo podían haber caracterizado mejor. Todavía nos queda saber como avanzaran las tramas de este circo y descubrir al resto de personajes de este circo de los horrores como la mujer con tres pechos, el hombre forzudo o a la adivina de la bola de cristal.

No puedo acabar esta entrada sin mencionar la destacable participación de personas cuyas deformidades son reales: la mujer más pequeña del mundo con una estatura de 62,8cm y cinco kilos de peso; el hombre sin piernas que en la realidad padece la enfermedad de agenesia del sacro; o el hombre que padece focomelia al parecerse sus extremidades a las aletas de foca.


Este ha sido un gran comienzo para una prometedora historia que esperemos que esté llena de giros y de sorpresas como las del final de este capitulo, con esa revelación totalmente inesperada. Larga vida a American Horror Story.


miércoles, 8 de octubre de 2014

La isla mínima

Cuando lees en la prensa que una película española recibe los calificativos de brillante, soberbia y magnífica; buscas rápidamente un hueco en tu agenda para acudir al cine. Pero todas las buenas críticas lo único que generan son tan altas expectativas que, en mi caso, han hecho que la película me decepcione.

La historia de “La Isla Mínima” se centra en un pequeño y olvidado pueblo de las marismas del Guadalquivir. Dos policías ideológicamente opuestos son sancionados y obligados a desplazarse hasta este pueblo para investigar la desaparición de dos chicas adolescentes. Los policías deben superar sus diferencias y enfrentarse a un asesino que lleva años matando a las adolescente del lugar.

El ambiente que crea la película es espléndido.  La fotografía es sobresaliente y hay que destacar los planos en movimiento y todos los magníficos planos cenitales de las localizaciones y de los paisajes. Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez están brillantes en sus interpretaciones; sobre todo este último que tiene un personaje bastante complicado. No son de extrañar, por lo tanto, los premios recibidos en el Festival de Cine de San Sebastián a mejor fotografía y mejor interpretación masculina. Además, la música y el uso del silencio para aumentar el suspense son perfectos. Pero falla lo más importante: el desarrollo de la historia.

El problema es el guion, que esconde una historia potente pero que es desarrollada de forma lenta y confusa, llegando a aburrir en ciertos momentos. Hay una gran cantidad de sobreinformación y tramas secundarias, que hacen que te pierdas en la historia, no la llegues a comprender y que esperes una explicación que no tendrás. Está narrada de una forma que parece que lo bueno está por llegar, pero nunca llega. Las coincidencias que van guiando a los protagonistas a resolver la historia terminan en un final más que confuso.

En general, me parece que está magistralmente rodada, que las actuaciones son insuperables y que la fotografía y el sonido son perfectos pero, la historia plana y aburrida me ha dejado con una sensación de insatisfacción. Todo ese despliegue de medios humanos y técnicos podrían haber convertido al filme en uno de los mejores del cine español, pero la historia hace que la película se quede a medias.

Para concluir me gustaría reflexionar acerca de dos aspectos. El primero, ¿por qué ese título? Y segundo y haciendo referencia a la frase con la que termina el largometraje: ¿Todo está en orden, no? Pues no, no está en orden, aún no sé quien es el culpable.