martes, 17 de mayo de 2016

La tierra de las historias no contadas (OUAT)

La quinta temporada de "Once Upon a Time" ha llegado a su fin. No sé si esta ha sido su mejor temporada o no, pero por lo menos han puesto muchas historias interesantes en juego y tenían el potencial para resurgir. 

La primera mitad de temporada estuvo correcta, ambientada en Camelot y con la lucha de Emma por vencer a su lado oscuro y no sucumbir a convertirse en una Dark One, cosa que sabemos que no logró. Si con algo me quedo de esos capítulos es con las versiones de las historias de Arturo y Merlín y los capítulos dedicados a Mérida, que se ha convertido en un personaje revelación que creo que han desaprovechado y que deberían recuperarlo en algún momento. De hecho no entiendo la razón de mandarla de vuelta junto a los personajes de Camelot. 


Más me ha entusiasmado la segunda mitad de temporada, ambientada en el Inframundo reinado por Hades. Y si por algo me ha gustado es por recuperar a personajes que echábamos de menos como Cruela de Vil, Cora o Peter Pan y por hacernos viajar a la maravillosa primera temporada para descubrir más sobre el pasado de los protagonistas. Con estos flashbacks se han podido cerrar cabos sueltos y hemos podido disfrutar brevemente de algunos de los personajes que protagonizaron aquella temporada, como Henry o Milah. 

Pero no todos los flashbacks me han gustado. Después de cinco temporadas, creo que ya sabemos casi todo de la vida pasada de los protagonistas y no eran necesarios capítulos como los centrados en el pasado ex convicto de Emma o en los comienzos de la piratería de Hook. Era muchísimo más interesante que nos hubiesen contado más del pasado de Robin Hood o de la misma Zelena en el mundo de Oz, que no acaba de ser explotado. Y más me hubiera gustado si nos hubiesen regalado un par de capítulos más con la historia de Hades. Hércules y Megara tan solo han salido un capítulo, Zeus apenas apareció unos segundos en pantalla... Creo que ahí había muchísimas historias que se podían aprovechar y no lo han hecho.


Y después está la trama de la muerte de Hook, que es la que da pie al viaje al Inframundo. La evolución que esta trama ha tenido no me ha gustado nada y creo que ha dejado mucho que desear. Estaba claro que había que buscar una excusa para dirigirse al Inframundo, pero no tiene sentido que hayan muerto más personajes y no hayan ido a buscarles y que si lo hagan con Hook. De hecho, no entiendo la muerte de Robin Hood. Comprendo que para hacer que Regina dudase en volver a ser la Evil Queen tenían que hacerle pasar por eso. Pero si tan necesario era que sufriera, podría haber sido Robin Hood el que muriera y por el que fueran al Inframundo; de tal forma que Regina se hubiese replanteado su redención allí y la trama hubiese finalizado con Robin de vuelta a Storybrooke. Así se podía haber aprovechado para explotar su pasado, como ya he dicho. 

En el doble capítulo final han introducido la trama que se tratará en la próxima temporada. El Doctor Jekyll y Mister Hyde hacía aparición para introducir la premisa de que a partir de ahora no sólo se enfrentarán a amenazas externas, sino también a sí mismos. El suero que Jekyll utiliza para separar físicamente el bien y el mal sólo podía llevar a una cosa: Regina tomando su propia dosis. Así, tenemos a la Evil Queen de vuelta. Me parece la decisión más acertada, ya que no podía echar por la borda el gran proceso de redención de Regina, y con la excusa de las dobles identidades del nuevo villano, han logrado las dos cosas: la Regina redimida y la mala.


Agradezco que la temporada no haya acabado con una nueva maldición. Con todas las tierras que tienen que explotar, bastaba con un viaje a una de ellas o con traer a los personajes de uno de estos reinos para introducir nuevas historias. Parece que la sexta temporada va a recuperar el espíritu de la primera. Los habitantes de "La tierra de las historias no contadas" han llegado a Storybrooke y parece que vamos a ir conociéndoles capítulo a capítulo. En el final de temporada hemos visto algún adelanto de los personajes de novela que vamos a poder ver próximamente: Gulliver, Don Quijote, Los 3 mosqueteros... 

Veremos cómo van cuadrando todas sus historias con la trama y qué papel juega la Evil Queen en todo esto. Lo que si pido es una cosa, que no mezclen las historias de estos personajes de novela con los protagonistas de la serie que se supone que son de cuentos infantiles y de películas de Disney. Ah, y que no traigan a la Evil Queen a Storybrooke. Es mucho más interesante verla causando el caos en el mundo real y revelando a la gente la existencia de la magia, otra de las tramas sin explotar y de la que ya hemos podido ver algo con los intentos de Henry en la fuente de los deseos.


domingo, 1 de mayo de 2016

Levántate ALL STARS

Empiezan a sobrar los talents en la parrilla televisiva. Es acabar uno y empezar otro. Incluso a veces conviven varios. Telecinco sabía que "Levántate" estaba tocado y hundido. En los concursos que tienen una mecánica marcada o introduces novedades que den una gran vuelta de tuerca o desapareces en pocas semanas por malos datos de audiencia. Ya ocurrió con la segunda edición de "Pequeños Gigantes" y la cadena no estaba dispuesta a que ocurriera lo mismo con este.


¿Y cuál es la mejor opción? El salseo. El famoseo. Meter un puñado de nombres que saben que van a dar que hablar en el resto de programas: Anabel Pantoja, Manuel Cortés, Toño Sanchís, Bimba Bosé... y el resto del casting lo completamos con otros concursantes que ya hayan estado en otros talents y que sepan qué es esto del espectáculo televisivo. Recuperamos a gente de "La Voz" y metemos incluso a 3 participantes que han pasado por "Tu cara me suena" y por "Pequeños gigantes".

Que en "Tu cara me suena" funciona la estrategia de que los concursantes no desaparezcan del escenario después de su actuación y que se vayan agrupando en el plató, pues aquí también. Que en "Gran Hermano Vip" funciona y fueron alabados los vídeos de presentación en el backstage, pues hacemos lo mismo y que cuenten en ellos porque son "stars". Que en "La Voz" funciona eso de hacer equipos tras la actuación y dependiendo de quien se gire, pues aquí el que se levante primero se lo lleva calentito.

Y es este último punto el que he visto más ridículo o no he acabado de entender. ¿Qué es eso de que Alaska y Mario Vaquerizo se tengan que levantar para hacer unos equipos? Me sobra totalmente. Que se dediquen a juzgar las actuaciones y a hacer espectáculo, que ellos saben perfectamente el ritmo de este medio y por eso todos quieren contar con ellos. Es innecesario que se tengan que levantar. Si la mecánica del talent es bien sencilla. Una pareja con un vínculo familiar o emocional actúa y conseguirán tantos puntos como público logren levantar tras su actuación. Y que gane quien más levante y listo.


Que las actuaciones han estado muy bien, que algunas parejas incluso me han sorprendido y que a nivel espectáculo el programa es lo más. Y que admiro el hecho de que el programa haya buscado reinventarse, pero para mi no lo ha conseguido con esta nueva mecánica. No obstante, no hay mejor oferta que esta para un sábado por la noche. Y una última cosa: Stop a los cansinos de Los Chunguitos ya por favor. 

martes, 26 de abril de 2016

La embajada

Cuando uno sabe que Bambú estrena nueva serie se pone a verla sabiendo que va asistir a algo excepcional. Y eso se debe a que la productora ha regalado a la ficción patria grandes joyas y por lo tanto, se le exige demasiado. No sé si será porque tenía muchas expectativas puestas en ella, pero me ha faltado algo en la nueva serie de Antena 3.

"La embajada" tiene como punto de partida la llegada de Claudia (Belén Rueda) a Bangkok para ayudar a instalarse a su marido Luis Salidas (Abel Folk), que es el nuevo embajador español en el país y que está dispuesto a acabar con toda la corrupción y las malas prácticas, lo que significará el comienzo del fin de su familia. Se prometía al espectador una ficción sobre temas tan actuales como la corrupción y la moral, y con lo que me he encontrado es con un culebrón ambientado en un escenario diplomático. A ver que no es que no me guste el salseo, pero una serie que podría haber sido oscura y retorcida por la trama política, se ha quedado en un intento de historia que se cuenta a través de las relaciones personales.


Si en el fondo la historia es atractiva. Las alianzas, la ambición, la corrupción, la conspiración, la traición, el poder... pero aquí hay demasiado peso de tramas personales, de infidelidades, de sexo. Creo que han querido hacer una serie para todos los públicos y para enganchar a los fieles de sus ficciones. Pero es que esto no es ni "Gran Hotel" ni "Velvet". Ya está bien de querer llegar a todos. Nos encontramos en una realidad con abundancia de contenidos a los que acceder y entre los cuáles cada espectador elige aquello que prefiere. Se deben lanzar ficciones más centradas en targets específicos. Ha funcionado con "Vis a Vis", ¿por qué no se han arriesgado con esta? No pueden prometer un "House of cards" a la española y ofrecer esta telenovela. 

Además he visto un capítulo piloto muy pausado que no ha conseguido ni despegar ni enganchar hasta el tramo final. Le falta ritmo, una música más envolvente y una ambientación mucho más real. En "La embajada" plantean una ciudad de Bangkok que es muy poco creíble. Tenían en sus manos una apuesta bastante ambiciosa y un escenario como este podría haber dotado a la serie de una gran calidad visual. Pero han preferido ahorrar costes y grabar todo en un Madrid en el que no hay quien se crea los escenarios y en los que el chroma se nota más que la peluca innecesaria que le han puesto a Amaia Salamanca en la serie. Que no es que los efectos no estén conseguidos, que lo estaban. Es que aquí cantan y distraen demasiado, en el montaje chocaban unos planos con otros, el tratamiento de color era muy mejorable y con el extraño juego de la fotografía se rompía la armonía. Por cierto, no entiendo a santo de qué han puesto unas barras negras que dejan un plano horroroso. O las pones bien o no las pongas. Y si ya te lanzas a poner algo, quizá, y sólo quizá, debas introducir subtítulos cuando hablen en tailandés. ¿No crees?

Y luego tenemos el elenco de actores, que es de primer nivel pero del que ya he acabado harto por ser repetitivo. Cuando tuvo lugar el boom de la ficción española agradecía el reutilizar a los actores para llamar la atención del público. Pero es que yo creo que ya pasa de castaño oscuro. Ya ni da tiempo a olvidarse de sus anteriores personajes y eso hace que no les creamos en sus nuevas facetas por muy buenos que sean los actores. Bambú ha arriesgado en esto de volver a contratar a sus hijos pródigos pero creo que aquí no han acertado.


Los actores de "La embajada" están tan explotados que muchos de ellos ya han coincidido incluso en dos series. Ursula Corberó y Maxi Iglesias se han reencontrado después de "Física o química". Él ya estuvo junto a Raúl Arévalo y Amaia Salamanca en "Velvet". Amaia trabajó junto a Megan Montaner y Pedro Alonso en "Gran Hotel". El personaje de Pedro Alonso fue uno de los posibles asesinos en la primera temporada de "Bajo Sospecha", en la que estuvo junto a Melanie Olivares y Alicia Borrachero, que hace años protagonizó "Periodistas" junto a Belén Rueda. No sé si hay más culebrón en la serie o en la vida real de los actores. Es por eso que han destacado y me han gustado tanto las caras nuevas: Abel Folk y Chino Darín, los dos muy sorprendentes en el primer capítulo. 

Y vuelvo a referirme a "Vis a Vis" como ejemplo de que se puede hacer una serie muy potente con actores prácticamente desconocidos por el público. Se debe apostar por ello y no sobrecargar de actores reconocidísimos. Habrá que ver como sigue avanzando la serie y le daré la oportunidad. Pero espero que se vayan olvidando un poco de esa idea de enganchar desde las premisas del culebrón prototípico y que se centren un poco más en la trama política, que se supone que es de lo que va. 

jueves, 21 de abril de 2016

El final de EL PRÍNCIPE

"En El Príncipe todo acaba en agua salada: en lágrimas o en el fondo del mar". Esa era una de las frases que marcaron el comienzo de la serie revelación de estos últimos tres años y con la que se ha despedido la ficción. Después de dos temporadas con sus largos parones, la joya de la corona de Telecinco ha conocido su desenlace. Y lo ha hecho ante 5.213.000 millones de espectadores y un 29,2% de share.


La recta final de ocho capítulos ha estado a la altura. Se han ido cerrando poco a poco las tramas y hemos ido despidiendo a los personajes que nos sobraban en el final, porque todos sabíamos que el corazón de la serie estaba en los personajes de Morey, Fátima, Fran y Khaled. De esta manera, perdíamos de vista a la a veces molesta familia de Fátima tras el incendio que tuvo lugar en uno de los escenarios característicos de la serie. En estos capítulos hemos visto algunas de las secuencias más impactantes de toda la serie y tramas muy arriesgadas como la filtración de información del CNI, el reclutamiento de jóvenes que acaban inmolándose, el asalto a la comisaría de terroristas con kalashikov...

En fin, una recta final en la que hemos podido ver lo que gustaba de la serie: la mezcla de lo ácido con lo dulce. Lo ácido por el barrio y sus problemas de delincuencia, narcotráfico y yihadismo; y lo dulce por la historia de amor entre Morey y Fátima. Porque con "El Príncipe" productora y cadena han sido atrevidas. Nos han narrado y enganchado a una trama delicada y cercana, una historia que nadie parecía querer ver. La historia de agentes del CNI. La de la lucha contra el terrorismo. La de los jóvenes sin recursos que son pasto de los integristas. En Plano a Plano lo tenían claro: si se trataba el tema, se haría hasta el final y con todas las consecuencias que pueda traer.

Y lo ha hecho con una factura técnica envidiable en la que no cabe duda del buen trabajo que hay detrás. No hay más que ver los making of que emiten después de cada capítulo, que a mi personalmente me gustaban incluso más que la propia serie. Deberían hacerlo más a menudo para que el público conozca de verdad el trabajo que hay detrás y que muy pocas veces se reconoce. La fotografía tenía una calidad superior al resto de series nacionales y los efectos estaban muy logrados. 

Han sabido como llevar el ritmo a la perfección, siempre con finales de capítulos en todo lo alto y comienzos potentes que te seducían y te llevan hasta el final. Ha jugado de forma sobresaliente con los giros argumentales, no alargando las tramas hasta la saciedad y siempre introduciendo más de un revés en la historia. El espectador sabía que todo lo que estaba viendo podía darse la vuelta en cualquier momento. 


Que como toda serie también ha tenido sus fallos, como la postproducción de audio y personajes que mejor se los hubiesen ahorrado (como los de Nerea Barros y Jesús Castro, que más mal no lo podían hacer). El elenco protagonista, en general, ha estado sobresaliente excepto en algunas escenas que se les notaba sobreactuados. Pero se les perdona por regalarnos secuencias como las que hemos vivido en estos últimos capítulos.

Muchos esperaban que "El Príncipe" iban a terminar con la pareja protagonista comiendo perdices. Si uno es inteligente sabe de sobra que ese no podía ser el desenlace de la serie. Morey y Fátima no monopolizaban la historia. Quiero decir, su relación amorosa no ha sido el centro de la trama, quedando en muchas ocasiones en un segundo o incluso tercer plano. Los guionistas han jugado a la perfección con esta baza, llevándola hasta el último minuto, implicando en ella a todos los personajes, enganchando al espectador, mezclando amor y thriller... acabando con un final trágico como el que hemos tenido. 

Khaled estaba sentenciado a muerte. Y sólo nos quedaba por conocer quien de los dos iba a acompañarle, y la elegida ha sido Fátima en una escena que ha pecado de poco romanticismo, que quieres que te diga. Quizá me hubiera ahorrado la muerte de Fran porque sinceramente, ya eran muchas y esta era algo innecesaria. Pero sólo por ver lo buen actor que es José Coronado y esa sonrisa final al matar a Khaled ha merecido la pena. 

En fin, que me ha parecido un final correcto y coherente con la trama que nos ha tenido enganchados a tantos. Un desenlace a la altura de una historia con entidad propia que ha sabido como ganarse un hueco en la ficción española. "El Príncipe" ha sido un ejemplo de como se puede arrasar y mantener el espectador en tensión hasta el último momento, manteniendo siempre su esencia. Y algo más importante aún: ha demostrado que una buena serie puede terminarse en todo lo alto sin alargarla en exceso y sin esperar a que muera.


martes, 19 de abril de 2016

Los directos no son lo tuyo (Top Dance)

"Top Dance" estrenaba los directos este lunes en Antena 3 y tenía la oportunidad de o bien que los espectadores se metieran de lleno en el concurso o bien que salieran escaldados. Los directos no son lo suyo pero tampoco lo es lo que ya tienen previamente grabado. La audiencia continúa bajando y poco me temo que al concurso de baile le quedan dos telediarios. 


La gala estuvo repleta de continuos fallos de realización y de sonido. En los vídeos de presentación se cortaba a los concursantes y no terminábamos de escuchar lo que decían para después ver la actuación que comenzaba antes de tiempo con los bailarines completamente descompasados.  Incluso se confundieron al introducir alguno que otro. Tampoco fue la mejor noche para Manel Fuentes, que confundía canción con coreografía, que tenía el micro abierto mientras el público visionaba los vídeos, que confundía a la pareja de concursantes salvados... Él mismo hizo chiste de su tormentosa conducción: "Estoy mayor". Ánimo Manel que ya has demostrado lo grande que puedes llegar a ser.

Para la iluminación no tengo ni comentarios. En algunas ocasiones incluso impedía ver correctamente las actuaciones. El baile quedaba borroso con esos planos tan lejanos. En este tipo de programas es muy importante centrarse en los bailarines y no hacer planos tan generales. Son necesarios planos más cerrados y las perspectivas para apreciar bien cada paso de baile, las aperturas en los saltos, los giros, etc. El espectador se perdía muchas cosas. Se mostraba a una pareja parada cuando la que estaba bailando era la otra. ¿Qué pasa que no hay ensayos en plató? Esto es un concurso de baile y lo más importante es el movimiento del concursante y por lo tanto que el espectador se pierda los pasos es un fallo que no se puede permitir. Sería como si en "La Voz" solo viéramos la actuación y no escucháramos a los participantes.



Que no. Que pasan los años y Antena 3 sigue sin saber hacer un buen directo y un buen reality. Tenía un formato tan potente y lo está desaprovechando completamente. Es que "Fama" tenían mucho menos presupuesto y le daba mil vueltas. Y a parte de todos estos fallos con lo que no puedo es con el buen rollito entre los concursantes. Los abrazos falsos, las buenas palabras... ¡Estáis compitiendo! ¡Sois rivales! Siempre queriendo hacer televisión blanca... y seguirán hundiéndose como lo están ahora. Yo me bajo del barco de "Top Dance" ya. Que les vaya bonito. 

Se cierra el chiringuito

"Chiringuito de Pepe" cerró ayer su larga segunda temporada. En un principio nadie daba un duro por ella puesto que se pensaba que se trataba de una ficción low cost para la época estival. Y la serie resultó ser todo un pelotazo en su estreno allá por el verano del 2014, de hecho su primer capítulo rondó los 4,6 millones de espectadores. Su éxito hizo que Telecinco tomará la decisión de reservarse los capítulos finales de la primera temporada para septiembre, mes en el que siguieron anotando buenísimos datos.

Un año y tres meses tuvieron que esperar los seguidores para volver a ver la serie. Pero para entonces, el público ya se había desconectado de la trama y sus personajes y la estrategia les había perjudicado. Los excesivos 16 capítulos que formaban esta segunda temporada han acabado por rematar a la serie, que se ha despedido apenas llegando a 1,8 millones de seguidores. Ayer acabó la serie sin mucho promoción de cara a la final y con el respeto que ha tenido Telecinco al mantenerla tantas semanas a pesar de su bajón de audiencia.


Finalmente la Estrella Michelin llegó con drama. En un capítulo centrado en un Sergi Roca dispuesto a recuperar la relación con Laura y sus familiares, sobre todo con su padre Pepe; el chef elaboró un plato innovador para conseguir su objetivo. Un plato basado "en un concepto que ha sido la esencia y el motor de este chiringuito: la familia". Y con él consiguió el ansiado premio y salvar al chiringuito de playa familiar.

Pero en medio de la alegría, la familia se percata de que falta alguien. Pepe fallecía mirando al mar junto a su querido croquetón y esa muerte ha estado muy bien narrada. La serie tenía que despedirse con un toque diferente, ese toque que la ha diferenciado durante toda su trayectoria. El espectador podía llegar a pensar que Pepe se había quedado dormido, como cualquier otra vez. Pero cuando se muestra la mañana siguiente le vemos junto al resto de personajes, interactuando con ellos. Pero no nos percatamos de que le ignoran hasta que pasados los minutos se confirma su muerte y entonces todo comienza a tener sentido: las reflexiones finales, su relación con los personajes, etc. El espectador pasa a verlo como el fantasma que se siente orgulloso de lo que ha logrado en vida. 

Y es por momentos como este por lo que me ha gustado la serie. Es cierto que no es una ficción extraordinariamente sobresaliente. Pero ha tenido muy buen gusto en su montaje, en la fotografía, en su estética. La evolución de los personajes ha sido notable y las tramas se han ido cerrando dignamente. Es cierto que la serie ha tenido sus topicazos y sus líneas argumentales carentes de interés, como la trama de los partidos políticos y la lucha por hacerse con la alcaldía. Pero sinceramente creo que se guardará un buen recuerdo de ella, como ocurre con "Verano azul".


Me quedo con una de las frases finales: "Yo no soy mucho de dar besos. pero ahora me quedan todos en la boca".

sábado, 16 de abril de 2016

Aquí mando yo

Antena 3 estrenó anoche un nuevo formato de éxito internacional en el que 18 familias comentan con total naturalidad programas, concursos, series, partidos de fútbol e incluso realitys. En "Aquí mando yo" nadie se salva de la opinión de unos espectadores que no tienen pelos en la lengua a la hora de decir lo que piensan. Si te gusta ver la televisión y criticarla, este es tu programa.


Los pases a la semifinal del Real Madrid y el Atlético de Madrid, el "bomba de sangre" de Masterchef, el regreso de "Wild Frank", la elección de los últimos participantes de "Top Dance" y el intercambio de presentadores en "Ahora Caigo" y "Boom" han sido lo primero que han comentado las familias y amigos que han aceptado ser grabados mientras ven su programa de televisión favorito. El montaje es lo fundamental del programa, que va alternando imágenes de los programas con las de los espectadores viéndolas en su salón. Miki Nadal actúa como el narrador e hilo conductor entre ellos.

Me ha recordado bastante a los típicos programas de zapping que recogen de forma resumida los momentazos televisivos de la semana y los muestran uno tras otro. La diferencia es que aquí vemos la reacción de los espectadores a esos momentos. Reacciones espontáneas, ocurrencias ingeniosas que te hacen soltar alguna carcajada. Sería curioso verte a ti mismo criticando y explicando aquello que estás viviendo y viendo desde tu casa.

Su duración es un acierto. El programa es bastante corto y apenas llega a los 25 minutos, algo que se agradece ya que en este tipo de programas una duración excesiva acabaría aburriendo a los espectadores. Lo que me parece una mala decisión es su franja de emisión: el access prime-time de los viernes. "Aquí mando yo" es un programa que perfectamente se podría emitir a diario viendo lo que los participantes comentaron con respecto al día anterior. Así el espectador tendría más fresco aquello que vio. 


También creo que en un momento en el que el consumo de televisión ha evolucionado tanto, queda un poco primitivo que todas las familias y amigos vean la televisión juntos en el salón del hogar. Podrían introducir a personas viendo la televisión solos y en otros dispositivos como tabletas y móviles. De igual forma creo que Mediaset debería dejar que también se comentaran imágenes de sus programas para poder hacer el programa más rico. Pero claro es la competencia. 

Basado en el inglés "Gogglebox" y con un título totalmente acertado, "Aquí mando yo" nos permite ver sentados a toda clase de personas delante del televisor para que comenten y critiquen los programas que han visto durante la semana. Vemos qué es lo que pasa cuando la tele te mira a ti. Veremos cómo le va en audiencia. Yo me quedo con el excelente trabajo de edición a contrarreloj y con el casting de espectadores, que es de lo más variopinto.