jueves, 19 de marzo de 2015

Sopa de gansos

El Teatro Bo Devil de Madrid se convierte en una especie de cabaret para acoger "Sopa de Gansos", el nuevo programa de humor de Cuatro. Florentino Fernández y Dani Martínez vuelven a formar pareja y son los maestros de ceremonia de un espectáculo que combina monólogos, sketches, magia, números musicales, animaciones, homenajes... todo unido por un denominador común: la risa.  Al escenario se subirán no solo gente de la comedia actual, sino también gente que ha marcado una época en la comedia y aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos. Además, tendrán lugar números de variedades cuyo ingrediente principal es la comedia.

La verdad que el programa no se ha estrenado mal (10,3%), pero no me sorprendió. Estamos ante un "Club de la comedia" en el que se incluyen actuaciones humorísticas tan vistas como ese espectáculo en el que dos chicos bailan con las toallas para taparse sus partes. Vamos, nada nuevo. Tenemos que tener en cuenta que el programa busca provocar las risas a una audiencia resabiada, y que tienen que buscar las técnicas y formas que resulten convenientes para ello. Hablar de 50 sombras de Grey, del Whatsapp o de la infancia está muy visto. Queremos novedad.


No me acaba de encajar el papel de los presentadores. Me parece un acierto que aparezcan al principio del show con su propio monólogo y que lo despidan. Pero me han resultado cansinos los gags que introducen cada número. No era necesario. Que pongan un rótulo con el nombre del monologuistas y listo. La edición también tiene sus fallos, notándose en exceso los cortes y resultando enlatado; e introduciendo demasiados planos del público. Si el objetivo de esos planos es que veamos la maravillosa puesta en escena, les perdono.

Que se dejen de presentaciones de barra que parecen galas de nochevieja de Jose Luis Moreno, de risas enlatadas y de camareros de atrezzo, y que se centren en la calidad de las actuaciones y en hacernos reír, porque mi momento favorito fue el especial a modo making of emitido tras el capítulo. Pero bueno, no seamos tan duros. Si lo que quieres es pasar un buen rato e irte a la cama con una sonrisa, está bien. Aunque podría estar mucho mejor.

martes, 17 de marzo de 2015

Perdiendo el norte

A veces el cine español nos sorprende para bien, y otras, sucede todo lo contrario. "Perdiendo el norte" era promocionada como una de las películas del año y si somos realistas, la película no aporta nada nuevo a las comedias. No solo decepciona, sino que rebaja el alto nivel del cine realizado el pasado año.

La historia se centra en Hugo y Braulio, interpretados por Yon González y Julián López respectivamente, dos jóvenes preparados y con formación universitaria que son dos más en la larga lista de "fuga de cerebros" que se ven forzados a emigrar con la errónea idea de que si aquí no les necesitan, en otro lugar si lo harán. Berlín es su destino, y el que iba a ser su sueño alemán se convierte en pesadilla al darse de bruces con la realidad. Se encuentran con un mercado laboral tan precario como el nuestro con el problema añadido de ser inmigrante y no dominar el idioma.

Tratándose de una comedia, tendríamos que haber pasado un rato ameno y agradable. Yo mas bien me he aburrido en una larguísima introducción con un desarrollo forzoso y con poca gracia que nos conduce a un final totalmente previsible. Los diálogos no tienen ni fuerza ni ingenio, los chistes no salen del tópico ni de la frase hecha y además, son de esos que adivinas diez segundos antes, por no decir veinte, de que salgan de las bocas de sus protagonistas. Y lo he comprobado al acertar la mitad de los "chistes".

Y dentro de ese juego de topicazos nos encontramos con el clásico romance forzado que surge del encontronazo. La historia de amor, uno de los pilares de la cinta, me ha resultado muy apresurado y artificial, sin nada de sustancia ni juego. El resto de tramas no mantienen el interés y me han sobrado casi todas. Mejor trabajar y profundizar en dos (la emigración y el amor) que meter otras que no tienen nada que aportar a la crítica que se realiza de la situación que viven muchos de los jóvenes en nuestro país. Y hablo de tramas como la de la esterilidad del inmigrante que regenta el restaurante y no puede dejar embarazada a su mujer. Oh.


Y sigo con los personajes, que más planos no podían ser. Sólo se salvan José Sacristán, Carmen Machi y Javier Cámara, que están bastante desaprovechados como secundarios. No me ha gustado Úrsula Corberó, tampoco Malena Alterio ni Blanca Suárez que me encantan. Y he acabando odiando aún más Julián López. Y en el montaje no me voy a meter, pero creo que no hay que ser experto en cine para percatarse de que el audio en muchas ocasiones no correspondía a la vocalización de los personajes.

Sinceramente, he visto capítulos piloto mejores. Sólo espero, haciendo referencia a una de las frases más importantes de la película ("El que olvida su historia está condenado a repetirla"), que no olvidemos esta comedia para que podamos hacer otras mucho mejores y que no repitamos bazofias. 

jueves, 12 de marzo de 2015

BATES MOTEL

Acaba de comenzar la esperada tercera temporada de "Bates Motel", la serie que funciona como precuela de "Psicosis" y que refleja la vida y los interiores turbulentos de Norma y Norman Bates. La historia tiene lugar unos quince años antes de que ocurran los hechos llevados a la gran pantalla por Hitchcock. En la serie, tenemos a un adolescente Norman Bates de diecisiete años que junto a su atractiva madre Norma, se mudan y abren un motel a pie de carretera. Un motel situado en un pueblo lleno de misterios y que va sacando lo peor de cada uno de los personajes protagonistas.

La primera temporada me pareció excelente y me supo a poco. Los primeros episodios tuvieron la capacidad de que nos introdujéramos en la perversa y perturbadora atmósfera de la serie, gracias al buen trabajo de los guionistas. Poco a poco se iban introduciendo subtramas con una muy buena narración: el abuso sexual, los asesinatos, el cultivo de drogas, el amor adolescente, el secuestro, los secretos del pueblo, etc. Todo nos iba llevando a adentrarnos más y más en la mente de Norman y de su madre, grandes personajes y muy bien interpretados. A mitad de temporada tuvo lugar uno de los capítulos mas fuertes, lleno de giros, que me descolocó e hizo que me perdiera, pues no sabía por donde podía continuar la serie. Y entramos en una recta final llena de sorpresas con un final apoteósico. Nos quedamos con la boca abierta esperando a la segunda temporada.

En la segunda temporada continuamos sumergiéndonos en la enfermiza relación de madre e hijo y volvimos a disfrutar de las interpretaciones de Freddie Highmore y Vera Farmiga. El nivel de las tramas descendió, teniendo menos fuerza, sin giros y demostrando la facilidad de los guionistas en perderse entre tanta trama secundaria. Pero todas ellas nos condujeron hacía un final clave: Norman se vuelve totalmente loco cuando su amiga Emma casi muere ahogada y esto desencadena aún más los problemas de confianza entre madre e hijo. De este manera se nos dejó la puerta abierta a una tercera temporada mucho más intensa y en la que, tras saber que Norman mató a Miss Watson, por fin íbamos a ver el lado más oscuro del personaje.

El primer capítulo empieza mostrándonos los intentos de Norman de volver a la escuela, que acaba pidiendo a su madre tener una educación en casa ya que en la escuela comienza a ver el fantasma de Miss Watson. Norma, accede a a cambio de que su hijo trabaje en el motel. Ella, por su parte, recibe la noticia del fallecimiento de su madre y miente sobre el impacto que le provocó la noticia. Por último, una chica muy guapa llega al motel en busca de un cuarto. La chica acabará confesándole a Norman que trabaja de prostituta. El chico, que se siente atraído por ella, la espía mientras se baña y accede a llevarla por la noche al trabajo, pero acaba regresando él solo. ¿Seguirá viva la joven?


Parece que con este primer episodio han querido asentar las bases de lo que será esta temporada: una profundización en la psique y locura del joven Norman. Esperemos que la ficción vuelva a intrigarnos como lo hizo en sus inicios, que vuelva a ser vertiginosa, llena de ritmo, intensa. Por lo que hemos visto hasta ahora, vamos a encontrarnos con un Norman convertido en un psicópata perdido. Y una madre que no es para menos.

lunes, 9 de marzo de 2015

THE STRAIN


Y lo extraño es que a mi me haya gustado. La serie de terror de Guillermo del Toro llegó a la parrilla de Cuatro hace unas semanas y la idea de la que partía la trama me atrajo tanto que no dudé en ver el primer capítulo. Pero ese piloto que me sorprendió por sus primeros minutos, acabó desencantándome en su tramo final. Semanas más tarde he decidido retomar la serie donde la abandoné, y cuál ha sido mi sorpresa cuándo me he enganchado a una trama con un ritmo e intriga ascendentes.

La historia comienza cuando el avión Boeing 777 de la aerolínea ficticia de Regis Air Internacional aterriza en el Aeropuerto Internacional JFK en Nueva York procedente de Berlín. Lo extraño es que tras el aterrizaje, los encargados descubren que su interior está lleno de cadáveres pálidos. El Dr.Goodweather del Centro de Control de Enfermedades investiga lo que a primera vista parece ser un virus que causó la muerte a todos sus pasajeros. Pero el doctor se dará cuenta de que no todos están muertos y que algo extraño sucedió durante el vuelo. A medida que la investigación continúa, un viejo prestamista se pone en contacto con el doctor y le insinúa que el virus del que hablan es una plaga de vampiros, desatada al ser liberado "el amo" del extraño ataúd lleno de tierra que viajaba en el compartimento de equipaje.

Tras el final del capítulo piloto pensé que se trataba de otra serie B, pero con el paso de los capítulos puedo hablar hasta de calidad cinematográfica. A pesar de tener fallos en el guion, el resto de apartados están a un nivel muy alto: maquillaje, efectos especiales, ambientación, banda sonora... Quizá algunas de las actuaciones no sean muy lúcidas, pero en general hay buenos personajes y bastante variados. Los vampiros no son los típicos y los ya vistos; son distintos y sus víctimas cuánto más cerca, mejor.

Con esto y a medida que ha ido avanzando la historia, he cambiado de opinión, aumentando el interés por la complejidad y profundidad que comienzan a darle a la trama. Era necesario darle tiempo. El desarrollo es pausado pero eficaz, con muy buenos momentos de tensión. Una tensión que hace que necesites más y más en cada capítulo, porque la historia que comienza con el problema del avión, va creciendo hasta convertirse en una trama apocalíptica. Vemos como la ciudad de Nueva York va, poco a poco, derrumbándose y llegando al borde del colapso. El caos acaba gobernándola. Esa evolución y los giros de cada episodio son los que me han hecho cambiar de idea y seguir dándole la oportunidad. Recomiendo verla.

jueves, 5 de marzo de 2015

GYM TONY

Un día me dispuse a ver "Gym Tony", entre otras cosas porque "Camera Café" me pareció una buena ficción y porque me gustan los trabajos de actores como Ivan Massagué y Antonia San Juan. Pero me encontré con una de las peores series que he visto en la historia de la televisión. Me daban ganas de arrancarme los ojos y reventarme los tímpanos. Así, literal. Porque, ¿de verdad se puede hacer algo tan malo? 

La serie cuenta el día a día de un gimnasio regentado por un peculiar emprendedor al que asiste una clientela tan "especial" como su dueño. Todos los clientes de este extravagante gym se encuentran e interactúan en las diferentes salas y estancias del gimnasio. Y esta idea tan simple como un chicle está funcionando bien en audiencia. A mi me parece un insulto para la buena ficción nacional de los últimos años como "El príncipe", "Velvet" o "El tiempo entre costuras".


Se supone que la serie es de humor y no tiene ni pizca de gracia. Sus chistes y sketches lo único que consiguen es revolverte el estómago.  Soy de los que me río con cualquier tontería y en esta serie no me ha salido ni una sonrisa. Y menos cuando intentan hacer humor con el racismo, la homofobia y la xenofobia. Lo peor es que, como ellos mismos saben que no tienen gracia, recurren a las risas enlatadas. Odio cuando se escuchan esos "jajajaja" de fondo. Lo odio tanto, que acabo por cambiar de canal o apagar la tele.

Tampoco sus personajes hacen gracia. Son penosos. Cada uno es peor al otro. Y esas voces que fingen que tienen. Agg. Y eso que no falta ni el gordo glotón, ni la china, ni el gay, ni la tía buena tonta, ni la choni, ni... Vamos, todos los tópicos. Sinceramente lo voy a decir. Ya pueden estar los actores bien pagados para rebajarse a tremenda serie.

Que para verla a modo zapping mientras el resto de canales están en publicidad está bien, o para tenerla de fondo mientras cocinas, pero no nos engañemos, no hay por donde coger la serie. Esperemos que las masivas incorporaciones populares a la nueva temporada (Eduardo Gómez, Carmen Ruiz, Pepa Rus, Eduardo Casanova, Toni Acosta, Leo Rivera, Dani Muriel y Chanel Terreros) hagan mejorar al menos un poco la serie. Y digo con poco porque con eso ya sería mucho.

martes, 3 de marzo de 2015

LOS NUESTROS

La nueva miniserie de Telecinco, protagonizada por Hugo Silva y Blanca Suárez, se estrenó ayer con un buen 20,7% de share, superando a su competencia "El Ministerio del tiempo" y "Casados a primera vista". Esta nueva producción está contextualizada en Mali y muestra los peligros a los que se enfrentan cada día las Fuerzas Especiales del Ejército.

La trama del primer capítulo se centra en la liberación de dos niños secuestrados por un grupo salafista. El grupo de Operaciones Especiales encabezado por Alberto (Hugo Silva) es enviado a Mali con la misión de encontrar a los menores y devolverlos sanos y salvos a nuestro país. Para ello contarán con la ayuda de Isabel (Blanca Suárez), una tiradora de élite que pone fin a su relación amorosa con Alberto poco antes de iniciar la misión de rescate.


La primera secuencia nos introduce de forma directa a la trama que nos acompañará durante las próximas tres semanas. Los pequeños son secuestrados por el grupo terrorista cuando se dirigían al aeropuerto con sus padres una vez finalizadas sus vacaciones por el país. Una gran secuencia de acción en la que ya nos adelantan la buena fotografía y ambientación, además de una gran nivel técnico y una trama interesante e intrigante.

Las siguientes secuencias también sirvieron de introducción a otra de las tramas principales: la de la relación amorosa entre Alberto e Isabel. A este frente se le dedicó bastante tiempo, pero no entorpeció a la principal y lo agradezco. En una producción como esta, una infidelidad y una relación de amantes no puede ocupar el lugar de trama imperante ni restarle protagonismo a la trama que realmente debe primar, la misión de rescate a los niños. También me pregunto por que tienen que meter en todas las ficciones una trama amorosa cuando hay casos, como en este, que no son realmente necesarias. 

La trama principal me atrae y como ya he dicho, está muy bien presentada. Pero no sé por que razón no me mantuvo enganchado. El montaje era correcto y el ritmo iba en aumento, pero no me provocó nada hasta el tramo final, en el que se concentraron todas las emociones a la vez: nervios, inquietud, tensión, etc. El guion debería haber sido muchísimo más potente en el tramo intermedio. Quizá se vio empeorado por la trama amorosa, lo vuelvo a repetir.

Con respecto a los protagonistas, siempre te llama más el saber que una serie está protagonizada por actores y actrices conocidos. Este es el caso con Hugo Silva, Blanca Suárez, Álvaro Cervantes, Antonio Velázquez, Daniel Grao, Luis Férnandez y Marina Salas, entre otros. Pero la sorpresa te la llevas cuando las mejores interpretaciones vienen por parte de los no tan conocidos, como los padres de los menores, Tristán Ulloa y Laia Marull, o los propios niños.

Al primer capítulo le ha faltado convicción en los personajes y profundidad en la trama principal. Veremos como avanzan los otros dos capítulos que forman la miniserie. Lo que no cabe duda es que en España, cuando queremos, podemos hacer grandes producciones.

domingo, 1 de marzo de 2015

50 sombras de Grey

La esperada y ansiada adaptación del best seller "Cincuenta sombras de Grey", escrita por E.L.James, llegó a la gran pantalla hace pocas semanas y ya se ha convertido en un éxito de taquilla. Algo que todos esperábamos, independientemente de que el resultado del producto fuese bueno o todo lo contrario. Hay a quienes ha sorprendido, a quienes ha defraudado, a quienes ha dejado con ganas de más, a quienes les ha aburrido... Yo iba con pocas y bajas expectativas, y me he llevado la sorpresa.

La historia cuenta como Anastasia Steele, como favor hacia su mejor amiga y compañera de piso, accede a entrevistar a uno de los más prometedores y ricos empresarios del momento: Christian Grey. Desconcertada por su carisma, Anastasia cae rendida a sus pies. Cuando la protagonista comienza a intimar con él, se percata de las extrañas costumbres sexuales de su pareja, que no son nada convencionales. Un nuevo mundo de posibilidades se abre ante ella desde el momento que accede a formar parte del estilo de vida de Grey. La joven cae en su juego de seducción, poder, erotismo, sumisión y deseo sexual. De esta manera, el espectador se sumerge en esta historia sobre los límites, la confianza y la sexualidad entre la inocencia de Anastasia y el arrojo y provocación de Christian Grey.

Cuando vamos al cine a ver una película de este estilo, lo primero en lo que tenemos que pensar es que no vamos a ver un "peliculón". Vamos a ver una adaptación de un libro. La película se tomará sus permisos y licencias y copiará a la novela en lo que crea conveniente, porque no se puede plasmar audiovisualmente un libro de forma calcada. No funcionaría. Cada cosa tiene sus formas y son tan respetables unas como otras. Partiendo de esta premisa, la película si es una buena adaptación de la novela. Muestra todas las escenas importantes y elimina lo sobrante. Se centra en la historia de la pareja y deja en un segundo plano las escenas de sexo, que son suficientes para las dos horas de metraje. Quien quiera más sexo sin historia que se pase al porno. 

La elección de los protagonistas trajo mucha controversia. Que si "no me imaginaba así a los protagonistas", que si "podían haber cogido a gente más guapa". A ver señores, en una película trabajan actores. Y lo que se valora es que los actores interpreten bien sus papeles para llegar a emocionar y en este caso provocar y despertar el apetito sexual de los espectadores. De que nos sirve que contraten a las personas más bellas del mundo si luego lo hacen catastróficamente mal y no provocan ninguna sensación. Para mí, la pareja protagonista es perfecta. Dakota Johnson me ha sorprendido en el papel de la inocente y poco vivida Anastasia. Creo que es un descubrimiento para el cine. Por su parte, Jamie Dornan ha estado correcto como el señor Grey. Además los personajes protagonistas han sabido desarrollar un sentido del humor no existente en el libro y que es gratificante. Los comentarios, salidas y caras de Anastasia con las correspondientes contestaciones de Christian convierten a "Cincuenta sombras de Grey" es una película bastante divertida. Tanto, que se me escapaba una carcajada con cada azote.


Obviamente, la película tiene sus altibajos, con escenas que se hacen pesadas y otras en la que deseas ver más. Pero nunca llueve a gusto de todos. Han sabido aprovechar bien el material de la novela y han presentado una película bastante acertada. El guion está bien adaptado, el trabajo artístico es muy bueno, la banda sonora es una maravilla y algunos planos son realmente preciosos, como aquel en el piso de Grey con toda la ciudad de noche de fondo, mientras él toca el piano y Anastasia se pasea desnuda con el edredón. 

Por otro lado y ante los comentarios que tachan a la película de machista. Hay que dejar de ser un poco corto de miras y saber entender bien los mensajes, los contextos, los significados y los diálogos. Unos diálogos que son maravillosos en esta película.

Como ya he dicho, es una adaptación casi literal a la novela, y está a la altura de ella. Para mi, lo mejor ha sido la buena realización, el toque de humor y el rol de Dakota Johnson como Anastasia. El final me dejó con ganas de más. A mí y a todo el resto de espectadores que preguntaron si la película acababa ahí. Y es que la escena final del largometraje es, sin duda alguna, la mejor. Esas miradas, esos llantos y esas palabras de los protagonistas. Sublime. Deseoso estoy de ver la segunda parte.